Sé de muchos que creen que el recibir una ronda de inversión de un VC internacional es el objetivo, pero se equivocan. Las rondas de inversión son apenas una escala en un largo viaje, pero lo importante es saber a dónde ese viaje pretendo me lleve y si esa escala es la correcta para llegar allí.
Una inversión debe ser vista como el recurso económico que le falta a una empresa para llevar adelante un plan. Este plan, que no necesariamente tiene que estar plasmado en un “Business Plan”, es un plan de acción y objetivos.
Cuesta mucho conseguir una inversión, pero el trabajo más pesado, largo, e importante, es lo que uno hará con esa inversión, y poder demostrar a quienes confiaron que uno es realmente capaz de llevarlo adelante.
Esta ejecución muchas veces incluye crecimiento de escalas, contrataciones, mudanzas, desarrollos de sistemas, cumplir con tiempos y planes, y lo mas importante, generar los revenues previstos.
Y no solo eso. Una vez que uno tiene los fondos, esos son los fondos con los que la empresa cuenta, sea cuanto sea, recursos limitados para necesidades ilimitadas, y siempre parece necesitarse más, además de cubrir “errores de cálculo” habituales. Estos errores tienden a ser comunes, como que las cosas cuestan mas caro de lo que se calculaba, los ingresos no llegan en la velocidad que se preveía, los desarrollos se tardan más tiempo del esperado, etc. Es por eso que el emprendedor, una vez que consiguió fondos, sigue siendo un piloto en una tormenta constante en la que se deben manejar muchas variables.
Siempre he dicho, y lo he repetido bastante en el blog, que alguien con conocimientos de finanzas es una pieza muy importante en un emprendimiento. Es necesario para levantar los fondos y saber lo que se pide, es necesario si se logra levantarlos, para saber administrarlos, y es necesario si no se logra, para tratar de llegar a los objetivos sin la inyección de capital y manejando los recursos limitados que normalmente poseen los startups. Las “cuentas de almacenero” pueden costarle muy caro a los startups.
Por último hay un punto que a veces pocos piensan, y es que una vez que uno levanta financiación, uno pasa a tener un socio, que según el perfil, puede llegar a ser bastante inquieto y querer estar en el día a día (por sí o a través de gente que ingresa para ello en la empresa). Esto hace que muchas veces el “instinto emprendedor” deba ser validado con datos y análisis para convencer al otro de que uno está tomando la decisión correcta.
Es todo un desafío mantener la sensación de desafío y aventura, así como el clima de emprendimiento en el paso de emprendimiento/startup a empresa, tanto para el equipo como para los fundadores. Lo importante es tener en cuenta que la inversión es solo un paso, y que para lograr el éxito todavía hay que trabajar mucho.
Las series de “consejos”, a pesar de que no me guste el término, tienen buena repercusión y suman bastante a la conversación, así que me decidí a armar un nuevo listado, pero ahora en el proceso de buscar capital, el que la mayoría de los emprendedores ven como el más difícil y a veces deseable.
Muchos proyectos ven en las rondas de financiación la única forma de nacer, crecer y evolucionar. Cierto o no, las rondas encierran algunas “trampas”.














